EL ORIGEN DE YCF
En 2004, el mundo de las pit bikes era un terreno de máquinas genéricas y poca fiabilidad. Yannick Coquard, un piloto de motocross de élite en Francia, se enfrentó a un problema: las motos disponibles no soportaban el ritmo de un entrenamiento profesional. Lo que comenzó como una búsqueda personal de mejores suspensiones y chasis más rígidos, se convirtió en la semilla de YCF (Yannick Coquard France).
Junto a Dimitri Bera, un técnico obsesionado con la precisión mecánica, fundaron la marca con una filosofía innegociable: crear motos que ellos mismos quisieran pilotar. No se trataba de vender volumen, sino de elevar el estatus de la pit bike a una herramienta de competición seria. Desde el primer día, cada ángulo del chasis y cada gramo de peso fue analizado para ofrecer una ergonomía superior que, hasta entonces, solo se encontraba en motos de gran cilindrada.